Estos paisajes nocturnos, captados con la incierta luz de la luna, son el resultado de meses de prudente paciencia. La luna crece, decrece, desaparece simbolizando el pasaje de la vida a la muerte. Esta dualidad nos sumerge en el dominio del misterio, del inconsciente, de las pulsiones nocturnas instintivas que dormitan en nosotros, del Eterno Femenino. La analogía existente en la mayoría de las civilizaciones entre la femineidad y la luna evoca numerosos símbolos : crecimiento, ritmos biológicos, fecundidad, eterno retorno, sueño… Ligera, fluida, efímera… Esta luz nocturna, que parece tan débil, ofrece otro rostro a la tierra, dulce y violento a la vez. Una nube insolente, la luz frágil se eclipsa, un cielo cubierto estropea la toma… Tendré que esperar a la nueva luna y calmar mi paciencia, impaciente (paciente impaciencia…). Hacer fotos con esta luz ténue requiere una atención particular, una fusión con el entorno, una adaptación a los elementos. Ni luz de día, ni luz de noche; es una luz clarividente que nos revela a nosotros, invidentes, paisajes quiméricos que nos hacen soñar con noches tornasoladas a bordo del desasosiego. Interrogarse sobre la apariencia,   conmoverse desde el momento en que abordamos los rostros -territorios diferentes-, contraerse cuando nuestras certezas se convierten en incertidumbres. El velo que recubre a estas mujeres subraya la separación entre lo visible y lo invisible, lo real y lo irreal. Atracción, fuga, deseo, muerte ; el pasaje como fuente luminosa acorralada entre dos agujeros negros… Son tantos los tropismos que nos revelan estas mujeres anónimas…

Historia de la foto.

Mis agradecimientos por la delicada entrega de mis asistentes y por la gentileza de unas modelos dispuestas a rasguñarse los pies. También mis disculpas por alguna caída brusca y por la búsqueda a tientas del punto de ingravidez con el que alcanzar la apariencia de una estátua, inmóbil durante una larga espera –« aguanta la respiración »-. El astro divino desaparece detrás de un cumulonimbo ; lo retomaremos el mes que viene con la próxima luna…